La electricidad es fundamental para nuestras actividades diarias y laborales, pero un uso inadecuado o una instalación defectuosa puede generar accidentes graves.
¿Qué es el riesgo eléctrico?
El riesgo eléctrico es la posibilidad de sufrir lesiones o daños como consecuencia del contacto con la corriente eléctrica. Puede presentarse por instalaciones defectuosas, equipos dañados, conexiones inadecuadas o un uso incorrecto de las instalaciones y herramientas eléctricas.
Contacto directo
Ocurre cuando una persona toca una parte metálica de un equipo que normalmente no debería estar energizada, pero que adquiere tensión debido a una falla o a una puesta a tierra deficiente.
Por ejemplo, la carcasa metálica de una herramienta o equipo puede quedar accidentalmente energizada y provocar una descarga al ser tocada.
¿Cuáles son los principales peligros?
Descargas eléctricas: pueden provocar lesiones graves, quemaduras e incluso consecuencias fatales.
Quemaduras y arcos eléctricos: pueden producirse por fallas en equipos o instalaciones.
Incendios y explosiones: una instalación defectuosa o la electricidad estática pueden actuar como fuente de ignición en presencia de materiales inflamables.
Accidentes secundarios: una descarga eléctrica puede provocar caídas desde escaleras, andamios u otras superficies de trabajo.
¿Cómo podemos prevenirlos?
- Verificar que los equipos e instalaciones sean adecuados para el trabajo que se realiza.
- Revisar cables, enchufes, conexiones y herramientas antes de utilizarlos.
- Retirar inmediatamente los equipos que presenten daños, cables expuestos, enchufes deteriorados o marcas de quemaduras.
- Desconectar los equipos antes de realizar tareas de limpieza, mantenimiento o ajuste.
- Evitar sobrecargar tomacorrientes y utilizar conexiones o adaptadores en mal estado.
- Mantener los cables ordenados para evitar tropiezos y caídas.
- Realizar las reparaciones y tareas eléctricas únicamente con personal capacitado y competente.
Atención al trabajar cerca de redes eléctricas
Las líneas eléctricas aéreas y los cables subterráneos representan un riesgo que muchas veces puede pasar inadvertido.
Antes de realizar excavaciones, perforaciones, montaje de estructuras o utilizar maquinaria cerca de redes eléctricas, es fundamental identificar previamente su ubicación y adoptar las medidas de seguridad correspondientes.
Recordá: no es necesario tocar una línea eléctrica para sufrir una descarga. En determinadas condiciones puede producirse un arco eléctrico.
La prevención empieza antes de conectar un equipo
Una simple inspección visual, el mantenimiento adecuado y la capacitación de los trabajadores pueden ayudar a prevenir accidentes.
Trabajar de forma segura con electricidad es responsabilidad de todos.
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