Una Atmósfera Explosiva (ATEX) se define como la mezcla con el aire, en condiciones atmosféricas, de sustancias inflamables en forma de gases, vapores, nieblas o polvos, en la que, tras una ignición, la combustión se propaga a la totalidad de la mezcla no quemada.
Para que se dé una atmósfera potencialmente explosiva se requiere la combinación de la mezcla de una sustancia inflamable o combustible con un oxidante a una concentración determinada, y una fuente de ignición.
Las explosiones a que se refiere esta definición son explosiones químicas producidas a partir de una reacción de combustión muy exotérmica. Se pueden definir como una combustión rápida que genera gases calientes que se expansionan, dando lugar a una onda de presión (onda aérea) y a un frente de llama que se propaga rápidamente. La energía liberada en una explosión no tiene por qué ser necesariamente mayor a la producida a partir de una combustión simple, pero esta energía es liberada en un tiempo muy pequeño y por tanto con gran potencia.
La explosión se puede propagar en régimen de deflagración o en forma de detonación:
- Las explosiones normalmente se propagan en régimen de deflagración, es decir, la velocidad lineal de avance de la reacción (frente de llama) es inferior a la velocidad del sonido, y la onda de presión generada avanza por delante del frente de llama o zona de reacción.
- La detonación es un régimen de propagación de la explosión más severo, la velocidad de propagación es superior a la velocidad del sonido y la onda de presión, denominada “onda de choque” y el frente de llama avanzan acoplados. Este fenómeno es debido al efecto de compresión de la onda de choque, la cual genera una alta temperatura y da lugar a la auto-ignición de la mezcla inflamable que aún no se ha quemado.
Medidas de prevención
Existen medidas organizativas, medidas para evitar que se produzca la atmósfera explosiva, para que se produzca la explosión y para atenuar los efectos si se produce.
Medidas organizativas:
- Reducir al mínimo el número de trabajadores expuestos al riesgo.
- Evitar la exposición de trabajadores al riesgo de explosión.
- Planificación del mantenimiento y las revisiones periódicas de equipos, instalaciones
- formación e información de los trabajadores.
- Instrucciones de trabajo por escrito y modos operativos de ejecución.
- Cualificación adecuada y suficiente de los trabajadores.
- Permisos de actividades con fuegos, llamas o cualquier otra fuente de ignición, validados por personal designado competente.
- Vestimenta de trabajo de materiales que no produzcan electricidad estática: calzado antiestático y ropa de trabajo adecuada hecha de materiales que no den lugar a descargas electrostáticas que puedan causar la ignición de atmósferas explosivas.
- Programa de limpieza.
- Realización de controles, supervisión y vigilancia de trabajos y/o zonas de riesgo.
- Señalización de las zonas de riesgo.
Medidas para evitar, limitar o controlar la atmósfera explosiva:
- Actuación sobre las sustancias inflamables:
- Eliminación o sustitución de la sustancia inflamable: utilizar sustancias menos volátiles, con menor tensión de vapor.
- Reducir la cantidad de sustancias peligrosas al mínimo de manera que la inflamación de la atmósfera explosiva no tendría consecuencias peligrosas.
- Actuar sobre la granulometría de los polvos combustibles: a mayor tamaño de grano, menor posibilidad de formación de atmósfera explosiva.
- Trabajar en procesos húmedos: humectación del polvo o utilización de productos pastosos en vez de pulverulentos.
- Actuación sobre la concentración de la mezcla combustible-aire:
- Captación de vapores o polvos: extracción localizada lo más cerca posible del foco de emisión evitando así que los vapores y polvos inflamables se dispersen pudiendo alcanzar concentraciones peligrosas.
- Ventilación general por dilución (válido para gases, vapores y nieblas): aportar una cantidad suficiente de aire limpio para diluir la atmósfera explosiva evitando que la concentración de inflamable alcance el Límite Inferior de Explosividad.
- Limpieza frecuente de los depósitos de polvos: mediante aspiración, limpieza con paños húmedos de superficies o cualquier otra forma apropiada a la evaluación de riesgos, pero nunca con sistemas que pusiesen en suspensión el polvo, como equipos de barrido o soplado.
- Trabajar en atmósferas inertes: la introducción de un gas inerte, por ejemplo nitrógeno, gases nobles, en proporciones suficientes, en una atmósfera inflamable, implica el empobrecimiento en la misma de oxígeno de manera que sea imposible su inflamación.
- Actuación sobre los procesos: diseñar procesos que sean menos peligrosos o actuar de forma que se eviten o minimicen los escapes.
- Control de puntos vulnerables: control de escapes, conexiones.
- Segregación de procesos: aislar los procesos con emisión.
- Transporte interno seguro: por canalizaciones fijas, contenedores herméticos.
- Detección: control de las zonas de riesgo con sistemas de detección de gases.
Normativa:
- Real Decreto 681/2003, de 12 de junio, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores expuestos a los riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo establece las disposiciones mínimas para proteger la salud y seguridad de los trabajadores que pudieran verse expuestos a riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo.
- Real Decreto 144/2016, de 8 de abril, por el que se establecen los requisitos esenciales de salud y seguridad exigibles a los aparatos y sistemas de protección para su uso en atmósferas potencialmente explosivas (Traspone de la Directiva 2014/34/UE, que recoge la aplicación o exención exigible a los aparatos y sistemas de protección para su uso en Atmósferas Explosivas (ATEX), modifica el Real Decreto 455/2012, de 5 de marzo, por el que se establecen las medidas destinadas a reducir la cantidad de vapores de gasolina emitidos a la atmósfera durante el repostaje de los vehículos de motor en las estaciones de servicio y deroga el Real Decreto 400/1996)
- Directiva ATEX 2014/34/UE relativa a en los aparatos y sistemas de protección para uso en atmósferas potencialmente explosivas, traspuesta a la normativa española por el Real Decreto 144/2016.
- Directiva ATEX 99/92/CE sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores expuestos a riesgos derivados de la presencia de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo, traspuesta por el Real Decreto 681/2003.
Infomación obtenida de: https://uprl.unizar.es/seguridad-laboral/atmosferas-explosivas
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